XIMENA — ¿Ximena, qué fue lo que hiciste? —Mia, lo que te conté y eso que me contuve. —Creí que ibas a hacer lo que planeamos. —No soy capaz de seguir con esta farsa, solo para conocer sus verdaderos motivos. —Ximena, deberíamos irnos un tiempo del país, evitándolo a toda costa. —No, Mia, eso sería estúpido, no podemos huir para siempre. Además, tengo los asuntos con la empresa y la mina, y es que me falta algo más que contarte. —Huy, no, amiga, cómo puede ser que no me cuentes las cosas. —Es que me sentí rara, Dudé sobre Ángelo, tuve un momento de debilidad, antes de irme volví a buscarlo. Entre al salón de profesores y se encontraba con la profesora Daniela, ella estaba cabalgándolo. —¿Estás segura de que era Ángelo? —Si debió de serlo, te conté que ya había visto algo parecido

