98. Jaque mate. Final Camille Al escuchar las palabras de Sabine, en la sala se extendió un gran murmullo. Los miembros del jurado intercambiaron miradas, y no pude evitar esbozar una sonrisa de burla ante sus desfachatez. Ella mantenía una postura desafiante, y su rostro lucía imperturbable y con la mirada fría. A pesar de todo, seguía mostrando una seguridad que no sabía de dónde la obtenía. El fiscal retomó la palabra con determinación: —Señoría, señoras y señores del jurado, comenzaremos este juicio demostrando que la acusada no solo es culpable de los crímenes que se le imputan, sino que actuó con plena conciencia de las devastadoras consecuencias de sus actos. Llamaremos a testigos, presentaremos pruebas irrefutables y dejaremos claro que la justicia no puede ser burlada.

