Jonatan Viajar por negocios solía ser divertido y emocionante. Al principio era porque estaba joven y soltero. Tuve mi ración de ligues con azafatas de vuelo y camareras guapas de hotel. Cuando me casé, Raquel solía viajar conmigo, lo que también era emocionante. Pero las cosas evolucionaron, como todo lo suele hacer. Su trabajo se volvió más exigente. En los últimos dos años, ha viajado cada vez menos conmigo. Aunque el último año ha dado la sensación de que el espacio entre ambos se ha ido ensanchando cada vez más, incluso cuando estoy en casa. Nuestra vida s****l fue caliente al principio. Parecía que Raquel estaba hambrienta de experiencia, quería probarlo todo y esperaba que yo le enseñara. A medida que pasaba el tiempo, ella se interesaba menos. Pensé que era algo natural. Pensé

