CATALINA Parpadeo ante Gia. —Lo siento. Me pareció escuchar que dijiste que mi hermano, Dino, fue quien vendió la ubicación de Luna a… quienquiera que haya ido a hacerle daño. Gia suspira y saca su teléfono, enviando un mensaje. Mira a Dominic. —Dile a tus guardias que dejen pasar a Sal. Dominic se tensa por un segundo y luego asiente. Le grita algo en italiano al guardia más cercano, quien asiente y transmite el mensaje por el micrófono en su muñeca. —¿Sal está aquí? —repito, sintiendo que mi cerebro no procesa nada de lo que está pasando. ¿Dino? ¿Dino entregó la ubicación? —Sí. Sal está aquí. Él y yo hemos… —Gia lanza una mirada a Dominic. Dominic la fulmina con la mirada. Ella se encoge de hombros. —Oye, en papel, básicamente somos una sola organización. Tiene sentido que unamo

