Un día más en que Ben se sentía ofuscado de tanto trabajo y tantas responsabilidades, su vida se había vuelto rutinaria de tal manera que tiempo para él no tenía. Después de lo que su padrino Michael le dijo se había propuesto hacerle caso pero claro que eso nunca pasó, su vida se dividía en días interminables de trabajo empresarial, atender el restaurante los fines de semana y asistir a la universidad los sábados por la mañana, el curso era demandante ya que era un plan intensivo. Cinthya se había mudado semanas atrás, y ese día en especial quería descansar un poco ya que siendo su cumpleaños esperaba algo de clemencia por parte del trabajo que no era poco teniendo en cuenta que manejaba una compañía poderosa y con innumerables posesiones. Como años antes su cumpleaños pasaba a vece

