Ben volvió a la cama pero ya no tenía sueño, fijó la mirada en el techo y se mantuvo así hasta que los primeros rayos de sol salieron por el horizonte.
No soportó estar en esa gran cama sólo, así que se levantó y se vistió, tenía que ir a estudiar a media mañana y aprovecharía para visitar a sus hermanos.
Caminó en esa dirección pero se extrañó al ver un auto n***o enfrente de ésta y entró a la casa en donde se escuchaban risas fuertes, supo que provenían de la sala y se aproximó a esa área, vio a dos hombres y una mujer, el primo de Andy: Denis con su novia Tina y su mejor amigo James.
Entró y todos centraron su mirada en él.
— ¡Ben!, que gusto volver a verte —mencionó Denis antes de estrecharlo en un fraternal abrazo.
— ¿Qué hacen aquí? —cuestionó confundido el ojiazul.
Recordaba muy bien a esos tres, Denis era el segundo primo de Andy, ambos compartían el apellido Herondale pero la complexión de Denis era más madura, tez pálida, cabello n***o y ojos azules, muy parecido a Ben con la diferencia del carácter siendo éste muy parecido al de Andy y por cuestiones de altura Ben era más alto y con facciones más delicadas que las de Denis; Tina era muy dulce, pequeña pero con un cuerpo fuerte, cabello castaño, era la novia de Denis y sin duda Ben sabía que se entendería con la zanahoria; James era casi igual de alto que Denis con el cabello singularmente plateado.
—Estamos aquí porque Tina consiguió trabajo en Los Ángeles y decidimos visitarlos en el trayecto, o, ¿qué?, ¿no te agrada mi presencia? —argumentó Denis dolido.
—No...Bueno...Yo —trató de excusarse.
—No le hagas caso Ben —dijo Tina dándole una cálida sonrisa.
— ¡Qué no me haga caso! Pero si soy la perfección, ¡tiene que hacerme caso! —refunfuñó Denis.
—En fin queríamos invitarlos a salir con nosotros ésta noche ya que solo venimos de paso —explicó James.
— ¡Por supuesto que vamos! —confirmó Lizzy.
Ben solo se encogió de hombros, todos saltaron de alegría y al instante comenzaron a platicar acerca del viaje que tuvieron y pues Ben ya iba retrasado a la universidad por lo que se despidió rápidamente prometiéndoles volver en la noche.
En la noche todos se encontraban ataviados con lujosos atuendos a la moda, todos menos Aben quien se vistió con lo habitual.
Salieron a recorrer Nueva York y divertirse, se tomaron muchas fotos y videos que Charles guardo muy bien, pareciera ser que cuando el pequeño creciera sería un excelente fotógrafo.
En un momento determinado paseaban por una avenida muy colorida, era una exposición de distintas tribus urbanas, allí se encontraron rockeros, grunges, metaleros, graffiteros en donde se quedaron un tiempo ya que la zanahoria insistía en apreciar "El Arte Callejero”
En ese momento Ben notó como Tina se acercó a él por lo que se sintió algo incómodo.
—Así que...tienes novio —dijo con voz sospechosa.
—Ah… Emm, si —respondió.
—Elizabeth me dijo que se llama Daniel Sanders —dijo la castaña.
—Si
—Escúchame Benjamin, voy a decirte algo y espero no te ofendas por eso.
Ben asintió instándola a continuar.
—Yo conozco a Daniel...Hace mucho que ya no habló con él o con Blake, pero cuando éramos jóvenes o mejor dicho desde niños íbamos juntos a la escuela y nos hicimos amigos, el caso es que me preocupas Ben, me preocupa que Daniel te lastime, ya sabrás que es muy propenso a las relaciones que no tienen futuro, no sé si eso ya haya cambiado pero si no es así quiero decirte que no sufras, no le llores por que no se lo merece, si su relación no funciona trata de sobreponerte rápidamente y no pienses en lo que pudo ser sino en lo que fue, vive con los momentos felices que compartan y vive, sigue viviendo sin extrañarlo, créeme que será lo mejor.
Las palabras de Tina lo sorprendieron pero le agradeció sus consejos, ¿podría ser que Daniel terminará con él?, ¿o que la relación ya no diera para más?, quería creer que ese sueño de amor no acabará pero el futuro es incierto y todo puede pasar.
—Gracias, Tina lo tendré en cuenta —expresó sinceramente.
—Para mí es un placer —diciendo eso se separó del azabache para reunirse con Denis, de pronto una pequeñas gotas comenzaron a caer y para mala suerte del Herondale pelinegro es decir Denis no llevaba abrigo o suéter que lo protegiera.
— ¡Mi hermoso cabello! —gritó en medio de la calle armando un drama digno de una estrella de cine.
Al igual que él Andy también trataba de esconderse de la lluvia que había comenzado a caer.
Ben sentía pena por Denis, apenas llevaba una fina camiseta negra y nada más, tuvo compasión y se quitó el suéter que tenía, bajó este suéter poseía una camisa de manga larga por lo que la lluvia no causaría mayores problemas.
—Ten, Denis —dijo extendiéndole la prenda.
— ¡Gracias! —dijo el aludido procediendo a colocárselo, continuaron resguardándose en una pequeña tienda de flores, al poco rato dejó de llover y todos suspiraron saliendo de su refugio y volviendo a sus actividades.
La pasaron muy bien entre todos disfrutando los buenos momentos, riéndose de los malos chistes de Steve, de las ocurrencias de Andy y Denis, de las anécdotas de James, de los comentarios sarcásticos de Lizzy y de las opiniones de Diane.
*****
— ¿Tomaste las fotos?
—Por supuesto.
—Guárdalas y cuando sea el momento las enviamos, necesito acabar eso de raíz o de lo contrario no podré lograr mi cometido.
—He de admitir que eres brillante y tu plan no tiene posibilidad de fallo, me sorprendes.
—Nunca me subestimes.
Volvieron a casa y prepararon habitaciones para los tres visitantes, después Ben regresó al departamento sintiéndolo sólo y frío, sin Daniel ahí se sentía como un intruso, le dio de comer al gato y se acostó tardándose mucho tiempo en dormir.