Después de un rato largo de abrazar a Mariana, le pregunto qué pasó, ella trata de contarme, pero cada vez que lo intenta, es el motivo para volver a empezar a llorar, decido buscar la tienda cruzando la calle que al parecer no fue tocada en lo que sea que haya ocurrido, y le invito una botella de agua, ella acepta y comienza a beber lentamente, luego cuando comienza a calmarse me pregunta: - ¿Por qué a ti no te pasó nada? - No sé a qué te refieres, pero quiero saber que pasó, ayer en la tarde todo era normal y hoy … - ¿No viste los incendios?, ¿No oíste los disparos?, los gritos estaban por todas partes, los vidrios a cada rato se quebraban, los ladrones hicieron de las suyas, la policía nos mataba, los sacaban de las casas, al oír el alboroto, mi papá me escondió

