Capítulo cincuenta y seis -Sofía Estoy que me como las uñas, pero de los nervios y la ira que tengo dentro gracias a la escenita que los dos están montando en frente de nosotros en la playa. ¡AHHHHH! ¿Acaso esa loca no puede mantenerse lejos de mi Maikel y ya? ¿Acaso no ve que el otro no hace más que rechazarla? Junto mis cejas molesta y me doy la vuelta para seguir en el mar sin darle importancia, pero no puedo evitar verlos de reojo y en lo cerca que están y tampoco puedo evitar querer saber de que es lo que hablan. De la nada Arelis baja sus brazos desnudos, ya que a cierta persona se le ocurrió quitarse la camiseta para intentar provocarme y hacer que saliéramos de aquí para ir a la suit de nosotros en el otro edificio, y esta lo rodea completamente envolviendo lo en un abrazo m

