Capítulo cincuenta y cuatro —¿No crees que ya has tenido suficiente, Kirian? —digo al ver todas las bolsas que lleva en sus manos las cuales doblan lo que nosotras hemos comprado —seguro ya has gastado más de mil dólares en lo que llevamos del día. La hermana del moco hace un gesto con su mano restándole importancia —Las tarjetas de mi padre, —se detiene y levanta su dedo índice pensativa —ahora que lo pienso, no nada más son las de mi padre, sino casi las tarjetas de todos los Dhall son black cards lo que significa que tenemos que gastar para mantenerlas, —sonríe y sigue caminando —así que no te preocupes, Sofí. —le resta importancia e inmediatamente se distrae en la siguiente tienda con trajes de baño y productos para el cuidado de la piel. Mis pies instintivamente se van a las vitrin

