Pero entonces lo sentí. Detecte su presencia a pesar de que ni siquiera había escuchado la puerta abrirse, solo sentí sus ojos posados en mi espalda y entonces me voltee para verlo contemplándome en silencio. -Estabas tardando demasiado- dijo, pero para mí solo habían pasado unos minutos- - yo creo que mientes y que solo viniste para verme- dije con una confianza que no creía tener y prácticamente casi sin pensar. - ¿Habría algún problema en que así fuera? Jamás me voy a cansar de verte en todas las formas y poses posibles- en su voz se filtraba el deseo y podía sentir que en mi algo también se encendía. - Eres un adulador, pásame la toalla por favor – respondí intentando cambiar de tema y no dejarme llevar. Me rodeo con la toalla y me dio una para el cabello mientras me secaba ené

