- Si quieres podemos salir y luego almorzamos- dijo mientras se disponía a lavar los trastes, y estuve de acuerdo. Acompañados por los guardaespaldas de Xander, bajamos del asesor dispuestos a pasar el día juntos. Él tomaba mi mano y se sentía tan correcto y las dudas y temores quedaban en el fondo de mi mente. - ¡Xander! - un grito enfadado me atrajo a la realidad y vi a una mujer furiosa viniendo rápidamente hacia nosotros, pero los guardaespaldas se colocaron enfrente y evitaron que pudiera acercarse más – Déjenme hablar con él – rugió. La mujer desconocida era parecida a una modelo. Su cabello castaño claro parecía resplandecer, era alta y aun lo era más con sus tacones caros haciendo que sus piernas se lucieran. Tenía puesto un vestido de diseñador ceñido al cuerpo resaltan

