POV ANASTASIA
Ver a James besándose con Carol me sube la sangre a la cabeza, casi me hace ver rojo. Cuando él se distancia de ella, empezó a mover la cabeza buscando algo alrededor hasta encontrarse con mi mirada, el abrió los ojos como platos y pareció entrar en pánico, yo no pude seguir viendo eso, aparte la vista y seguí caminando.
Para poder entrar al salón tengo que pasar junto a ellos, James le murmura algo al oído y ella me observa caminar con odio en sus ojos, si ella pudiera matarme con la mirada ya estaría enterrándome tres metros bajo tierra en algún lugar del bosque para que nadie encuentre mi cuerpo, finalmente ella se gira y se va. Entre en el salón y me dirigí a mi asiento de siempre. Incomodidad.
James me toma del brazo y me gira para que lo encare
- No es lo que crees –
- ¿De que estas hablando? –
- Entre Carol y yo…- lo interrumpo antes de escuchar algo que de seguro no quiero saber ¿O sí? No, claro que no.
- Basta, para, no tienes que darme explicaciones, solo trata de buscar un hotel la próxima vez. A nadie le interesa ver sus demostraciones de amor. – Me suelto de su agarre – Ahora déjame en paz. – murmuro
- ¿Amor? No, tu estas confundida. Yo… -
- ¿Qué está pasando aquí? ¿Interrumpo? – Dios, Alli, te amo. Esta niña ha llegado en el mejor momento
- Si –
- No- decimos al mismo tiempo
- Estamos hablando – me susurra
- No, no lo estamos, ya puedes irte, adiós – jalo a Alli hasta nuestros asientos, a James no le queda de otra que irse a su asiento.
¿Pero que me estaba pasando? ¿Por qué me siento tan mal?, si él y yo no tenemos ningún tipo de relación, ni siquiera le hablo. El actúa tan extraño, tal vez debí dejarlo hablar.
- Tierra llamando a Ana - Alli agita su mano frente a mis ojos - ¿Qué es lo que estaba pasando antes de que yo llegara?
- Nada, solo algo estúpido – por favor que ya no preguntara, no sabría qué contestarle.
- Pues la cosa se veía bastante intensa – su rostro de repente se contrae de preocupación y se queda pensativa.
- Alli ¿Todo bien? –
- ¿Qué? Sí, todo bien, ¿Por qué? – su rostro cambia totalmente al que tenía hace solo unos segundos, ese es un rasgo a considerar, son personas que saben ocultar muy bien las cosas, me extraña que ella sepa hacerlo, conozco muy pocas personas que puedan hacerlo tan bien como Alli acaba de hacerlo y esa es mi familia, obviamente contándome a mí.
Le sonrió y aparto la mirada, algo me dice que no soy la única que oculta muchas cosas, este lugar es tan extraño, aunque no puedo comparar con algo más, prácticamente es mi primer contacto con una sociedad que se pueda llamar normal, me pregunto porque habrán escogido este lugar para mudarnos, no puedo imaginarme a mis padres tomando una decisión al azar.
¿Han tenido esa sensación de estar siendo observados? Pues normalmente es porque alguien te mira, años de entrenamiento para agudizar tus sentidos pueden ser muy útiles para estas situaciones, giro el rostro solo unos asientos más atrás y me topo con la penetrante mirada de James, con el ceño fruncido y los labios apretados, sus ojos y la forma en que me ven es para cortarte la respiración, te inoptizan, solo quiero verlo, perderme en la niebla de sus pupilas.
- Ana – me golpea en el brazo para volver
- ¿Tampoco te diste cuenta de que la clase empezó? - fruncí el ceño ante su comentario y mire alrededor solo para darme cuenta de que ya todos habían llegado y el profesor daba clase, ¿Cuánto tiempo lo estuve viendo?
Me percato sobre el hecho de que Sarah y Kathe nunca llegaron.
- ¿Sarah y Kathe? – le pregunto a Alli- pensé que iban a llegar tarde pero no las veo.
- No, al parecer tenían cosas que hacer – responde mirando a otro lado, sentía que me estaba mintiendo, ahora que vi cuando hace el truco no va a serle posible ocultarme cosas tan fácilmente.
- ¿Qué cosas? –
- Sus padres son muy cercanos, exigentes y un dolor en el trasero, a veces tienen reuniones familiares, piden que ellas estén presentes sin importar que tengan otros compromisos como venir a la escuela, ya sabes, padres – se ríe entre dientes, con inocencia.
Mierda, es buena.
He estado pensando en algo, puede que Alli sepa algo, lleva más tiempo en el pueblo que yo.
- Oye ¿Sabes que hay entre Carol y James? – no pude evitar preguntar, si no lo hacía me volvería loca, tengo la costumbre de no poder quedarme con la duda, pero bien dicen que la curiosidad mato al gato.
- ¿Carol y James? – se ríe como si la idea le pareciera de lo más gracioso – Ya quisiera ella –
- ¿Estas segura? Algo has de haber escuchado. -
- Ella se la pasa diciendo tienen algo y que se aman - dijo con ironía - pero la gente con un poco de cerebro diría que es una farsa, es cierto que ella está todo el tiempo encima de él, literalmente, pero él se la pasa alejándola y negándola, parece una garrapata en un perro – Se vuelve a reír como si hubiera un chiste que yo no comprendo – Se pone seria y pone esa mirada de interés - ¿Por qué preguntas? –
No sabía si decirle lo que había visto pero no había ninguna razón para ocultárselo.
- Cuando llegué los vi besándose – lo dije tan rápido y en un bajo susurro que dudo lo haya escuchado.
- ¡Que me jodan! - gritó lo cual provoco todos voltearan a vernos menos James que estaba sentado junto Andrew.
- ¿Tienen algo que compartir a la clase señoritas? – dijo la maestra viéndonos como un ogro.
- No – contesto antes que Allí, ella estaba más roja que un tomate.
- ¿Por qué gritó su amiga? - dijo la maestra con un tono que me molestó, j***r ahora toda la clase está atenta a esta situación, ¿Quieren un show? Bien, les daré un show.
- Ya le dije que no es nada - conteste arrogante sabía que me metería en problemas pero necesito desquitarme con alguien lo peor es que no se dé que.
Su arrugado rostro se contrajo tan mal que me preocupaba se quedara así por siempre.
- Se me van las dos a dirección, ¡Ahora!- grito la maestra, señalando con su regordete dedo la puerta.
- Vámonos Alli - le digo mientras guardamos nuestras cosas.
Cuando salimos Alli trata de disculparse de meternos en problemas yo le digo que no tiene la culpa porque yo le conteste a la maestra, y era la verdad pero me sigo sintiendo enojada. Después de recibir un muy largo discurso del director nos dejó salir.
En clases todo fue bien, Alli y yo nos la pasamos riendo, y aunque llevaba muy poco tiempo conviviendo con ellas y casi no las conozco ya las quería mucho prácticamente son como mis primeras amigas, las únicas realmente.
No te ilusiones.
En la hora de receso fuimos a la cafetería para comprar algo, me puse a buscar una mesa para sentarnos en lo que Alli fue a comprarnos comida, en lo que andaba distraída apenas pude ver a la furiosa chica que se aproximaba a grandes zancadas, Carol me avienta todo el contenido de su bandeja encima, ahora estaba llena de restos de comida.
- Qué te pasa, maldita loca– le grite a la muy desgraciada.
- Es por lo que paso el primer día - dijo poniendo una sonrisa que me daba asco.
Estaba a punto de abalanzarme sobre ella para desquitarme.
- ¡Ah! - gritó Carol. Allí había llegado por detrás y le vacío un vaso completo de jugo en la cabeza
- Eso es para que no te metas con ninguna de nosotras - dijo Allí con actitud retadora.
- Me las pagaran – dijo Carol con los dientes apretados y dando una patada en el piso se va maldiciendo entre dientes.
La cafetería entera se llenó de carcajadas y burlas, ella realmente no le agrada a nadie.
- Gracias Alli pero no tenías que hacerlo, podía controlarla – le murmuro mientras trato de quitarme la comida de la blusa.
- No te preocupes, traía ganas de hacerlo desde hace mucho, probablemente media escuela quería hacerlo
Allí me comentó que tenía una blusa extra por si acaso, es extraño que tuviera una en la escuela pero me imagino que esto pasa seguido, la saca de su casillero, trato de ver dentro pero lo cierra antes de que pueda ver algo.
Después de todas las clases me despedí de Allí, decido tomar el camino largo al gimnasio, las clases terminaron antes y tenía mucho tiempo de sobra, creo que nunca había caminado por estos pasillos, suelen estar desocupados, me comentaron que los directivos se molestan si hay alguien por esta parte de la escuela, antes de dar vuelta en una esquina escucho los pasos de alguien, me quedo quieta y me pego a la pared, puede que sea algún vigilante, si me acusan volveré a estar escuchando las interminables platicas del director, hecho un vistazo tratando de no ser vista, lo primero que veo son unas botas, frunzo el ceño, hay pequeñas gotas de sangre casi seca en ellas, elevo la mirada y para mi sorpresa es Matt, el primo de James, ¿Qué estará haciendo aquí? ¿De quién será la sangre? Lo observo mejor y no tiene ninguna herida.
Doy media vuelta y me voy a las clases extras donde volví a ser la primera en llegar, me cambie y el entrenador me dijo que empezara a golpear el saco, era lo mejor así podría sacar la furia que he guardado todo el día. Había veces donde la presión era demasiada y algo desconocido dentro de mi tomaba el control, eso conllevaba una furia aumentada, casi desesperada, era difícil luchar contra ello, y cuando finalmente la resistencia se rompía terminaba golpeando y destruyendo lo que estuviera a mi alcance por eso normalmente manteníamos un gimnasio lo suficientemente cerca de casa.
Empecé a dar golpes cada uno con un motivo. Unos eran por ver a james besando a otra, otros eran por culpa de la maestra y los demás recordando como Carol me echo la comida encima. Otros eran por cosas que no estaba segura de que me hubieran pasado a mi, como si mi mente se creara situaciones para enfurecerme, sacarme de quicio y romperme, podía sentir el saco vibrar y quejarse de mis golpes, en algunos momentos creí que no resistiría, los golpes eran precisos, uno, dos, tantos como pudiera dar. No sé cuánto tiempo estuve así, pero sigo golpeando y golpeando más duro, siento unos brazos alrededor de mi cintura y me aleja del saco.