POV JAMES
Joder soy un completo idiota ¿Cómo pude dejar que algo como esto pasara? Durante todo este tiempo no evité que Carol se me acercara, me daba igual, la niña era insufrible pero nunca quise uno de sus dramas y para colmo que Anastasia apareciera justo en el momento, antes de que pudiera alejarla y evitar que nos viera, me di cuenta que la estaba lastimando por la expresión de traición que tenía en su rostro. Traté de explicarle pero después no tuve el valor de siquiera voltear a verla en clase. Ya habían pasado todas las clases y me dirigía a las extras, tratando de tardarme como siempre. Mientras, iba hablando mentalmente con Clau, mi lobo.
- ¡Eres un idiota! - me gritó un muy cabreado lobo en mi cabeza.
-Ya lo sé no tienes que repetírmelo cada 5 minutos - dije harto, ya tenía suficiente, como para que el me lo recordara.
- Ahora por tu culpa ha de pensar que Carol es algo nuestro - gruño Clau asqueado. – Tú, yo, ella, desagradable.
- Lo sé, pero no fue mi culpa, ella me beso a la fuerza por más que la rechace y desprecie ella siempre sigue allí –
Esto es algo que ha estado jodiendome el último año, Carol solo es una chica caprichosa a la que no le gusta le digan que no, se ha empeñado en acosarme e inventar chismes por todo el lugar, me daba igual, nunca le haría caso, pero no pensé que no haberla detenido a tiempo fuera a causarme tal dolor de cabeza.
-Tendrás que...joder James, ¿hueles eso?-
Me tenso, dejo de caminar e inhalo profundo, décadas de entrenamiento te enseñan a seleccionar olores, nuestro sentido del olfato es potente, detectas todo, la estrategia es centrarte en lo que quieres, ignorando todo lo demás. La huelo a ella, no demasiado lejos, hay otro olor, algo amargo y podrido.
- Huele a vampiro - dijo Clau alarmado. ¿Vampiro? En mis territorios a plena luz del día, es imposible.
- ¿Estás seguro? -
- Sí y esta con mi Anastasia, puedo sentirlo a su alrededor –
Los vellos de mi nuca y brazos se erizan, algo que sucede cuando hay un vampiro cerca, ellos no tienen permitido residir en estos territorios, muy pocos lo hacen pero por haber adoptado una forma de vida sin sangre humana. Pero ellos no suelen estar en lugares públicos, si lo hacen está prohibido que lo hagan cuando pueden ser fácilmente vistos.
- ¿Tú Anastasia? - pregunte incrédulo, se atreve a excluirme.
- No es momento para pelear conmigo, tienes que alejarla de el –
Mía, nuestra, era absolutamente lo mismo, nos pertenece de la misma manera, una forma enferma del destino de unir a dos personas hasta la muerte, nos pertenecemos de una forma tan profunda que la ausencia del otro puede ser devastadora, llegando a que si uno muere el otro pierde toda voluntad, y decide seguir a su pareja a la muerte.
Empecé a correr hacia el gimnasio, estaba hasta la otra punta de la escuela y cuando llegué a donde estaba Anastasia, con el pulso acelerado de la preocupación de que algo pudiera pasarle, la encuentro riéndose en los brazos del maldito vampiro quien está haciéndole cosquillas, tocándola con tanta confianza, sus pútridos dedos tocando su delicada piel, es algo inaceptable. No lo pude evitar, el impulso era más grande, me acerco y empujo al vampiro lejos de mi mujer.
POV ANASTASIA
- ¡Suéltame! – grité e inmediatamente deje de sentir los brazos en mi.
- Perdón... yo ... vi que estabas... golpeando, duro, muy duro – se disculpó un chico que no había visto en la escuela, inmediatamente sentí decepción. ¿De qué estaba decepcionada? Él estaba rascándose la nuca apenado y mirando hacia abajo.- Te vi cuando entre, realmente me preocupé, te pudiste haber lastimado -
- Gracias por detenerme pero no tenías que hacerlo - Wow cuando por fin levantó la cabeza y pude ver su hermoso rostro, tenía los ojos verdes brillantes, alto, rubio y unos labios ni tan chicos ni tan grandes eran... besables. Dios, pero ¿Qué estoy diciendo? Este chico tiene una belleza que atrae cualquier mirada.
- Hola, me presento, soy Christian Perle- se presenta extendiéndome la mano.
- Soy Anastasia - tomo su mano, esta fría. ¿Quién era este chico?
- ¿Nunca dices tú apellido?- su sonrisa es encantadora.
Mi cuerpo se tensa, inmediatamente quiero cambiar de tema.
- Nunca te había visto -
- Soy nuevo, digamos que apenas llegue hoy - empezamos a hablar, me sentía más en confianza y era agradable. - Y golpeabas tan duro parecía que hubieras visto a tu novio besando a otra - bromeó y empezó a reír pero se cayó al ver que no me reía y se puso serio.
- Ya veo, así que acerté – su mirada se veía aún más apenada que antes.
- No, bueno, sí pero no – no sabía que contestar, por una parte James no es mi novio de hecho no somos nada ni siquiera nos hablamos pero por otra está el sentimiento posesivo. - No es para nada mi novio -
- ¿El chico que te gusta? - j***r como lo sabe, no puedo ser tan obvia, apenas lo conozco.
Me sentía algo mareada y pesada, casi no podía sentir mis manos, intento aclarar mi mente pero no puedo, tengo que contestarle algo
- No - trate de ser convincente pero salió vacilante la respuesta y estaba tan roja que le estaría haciendo una competencia justa a un jitomate.
- Eso, querida nueva amiga, nadie te lo cree al ver lo roja que te has puesto, tendrás un castigo por mentirosa. - se agacha a mi altura, muy rápido y empezó a hacerme cosquillas en los costados donde no había tela y mi piel estaba desnuda, solo mi hermano me las hacía y las odiaba. Me gustaba, de alguna forma me sentía relajada a su alrededor, con un completo desconocido.
- Detente... me hago del baño encima... ¡para! No lo vuelvo a hacer - Alguien empuja a Christian provocando que se aleje de mí, volteo a ver quién fue y me encuentro con un furioso James con los puños apretados.
- ¡No te acerques a ella! – brama ¿A este que le picó?