Primer contacto
Un lugar humilde, donde el dinero no escasea, vive la familia Watson. Una familia que ha trabajado desde siempre y se ha ganado el sueldo dignamente. Han vivido felices aunque la suerte no ha estado de su parte. Los Watson eran felices, estaban orgullosos de su hija Julie, era la mejor de la clase y nunca les había dado problemas. Era su objeto más preciado, por la que vivían y trabajaban, y eso Julie lo veía.
Julie: Me voy –Dijo poniéndose los zapatos-
Mama: ¿Te vas hija? –Dijo acercándose a ella-
Julie: Si, hoy me toca trabajar en el restaurante –Dijo acabando de ponerse los zapatos-
Mama: Pero Julie...Papa y yo ya te dijimos que no hacia falta que trabajaras, solo céntrate en estudiar.
Julie: Me acuerdo de esa conversación, pero dije que no me importaba, cuantas más ayudas tengamos en casa mejor –Dijo sonriendo- Además a mi no me importa trabajar ahí.
Julie salió de casa y comenzó su camino al restaurante donde trabajaba.
En ese restaurante solo iba la gente con dinero, millonarios y familia. Había conseguido ese trabajo gracias a su amiga Bomi, que era la hija del dueño del restaurante.
Julie gracias a sus notas había conseguido entrar en una buena preparatoria, una de las más prestigiosas. La preparatoria Uren, donde iban todos los niños ricos de la zona, allí conoció a sus amigas Bomi y Sola.
Julie: Ya estoy aquí –Dijo cambiándose de ropa-
Gerente: Llegas pronto hoy también Julie.
Julie: Es que me gusta trabajar aquí, no hay tiempo que perder -Dijo levantando el brazo-
Gerente: Así me gusta –Dijo sonriendo-
Julie era una de las mejores empleadas, daba todo su esfuerzo en todo lo que hacia, y gracias a su personalidad caía bien a la gente. Aunque eso no evitaba que algunas personas se metieran con ella por su estatus social.
Camarera: ¡Julie atiende la mesa 9!
Julie: ¡Voy! –Dijo dejando los platos en la cocina-
Salió a atender y cuando vio a los chicos que había en la mesa se le paró el corazón.
Allí estaba junto a sus amigos... Andrew Fort, el chico que había conseguido entrar en el corazón de Julie. Él no la veía, era invisible para Andrew. Pero para Julie...Para ella Andrew era el mejor chico que había, a pesar de su comportamiento.
Iban a la misma preparatoria, pero estaban en clases diferentes, aunque los cotilleos sobre Andrew y compañía volaban como la pólvora, y no eran precisamente buenos, así fue como escuchó por primera vez su nombre.
Julie: Tu puedes...Cálmate. –Dijo susurrando mientras se aproximaba a la mesa- ¿Qué desean tomar? –Dijo tan bajo que no le hicieron caso-
Julie carraspeó un poco para llamar la atención de los chicos.
Julie: ¿Qué desean tomar? –Dijo sin quitar la mirada de la libreta-
Andrew: Mmmm...Pedid lo que queráis, invito yo –Dijo mientras todos chillaban de la emoción- Ya que mi padre me ha ingresado el dinero de este mes. –Dijo sonriendo con un tono de arrogancia-
Eiden: Pues ya que invitas...Yo me pediré el número 7.
Adam: ¡Otro para mi! –Dijo sonriendo-
Nelson: Yo me cogeré el número 20.
Brian: Otra vez ese plato... -Dijo con cara de asco-
Nelson: Lo de la última vez no fue culpa mía...Lo juro –Dijo con cara de "Yo no fui"-
Brian: La que liaste en el baño de Andrew fue increíble –Dijo mientras todos se reían- Yo me cogeré un número 9.
Edu: Yo un 13.
Andrew: Yo un número 10 –Dijo mientras yo levantaba un poco la mirada para verle- ¿Y tu Evan?
Evan: Mmmm...Pues no sé, hay demasiados platos. –Dijo mirando la carta para después mirarla a ella- ¿Qué opinas tu?
Julie: ¡¿Eh, yo?! –Dijo poniéndose nerviosa-
Evan: Si, tu –Dijo sonriéndole-
Julie: Pues... -Dijo acercándose a la carta- El número 12 esta muy bien, aunque si no eres fan del marisco es mejor que cojas el número 18. –Dijo sonriendo mientras Evan le devolvía la sonrisa-
Evan: Pues entonces el 18, ya que si tomo el 12 acabaría en el hospital. –Dijo riendo mientras todos dejaban las cartas a un lado de la mesa-
Andrew: Y de beber trae un buen vino. –Dijo sin mirarla-
Julie: S-Si. –Dijo cogiendo las cartas-
Brian: Un momento...Yo te he visto en alguna parte. –Dijo mirándola bien- No recuerdo tu nombre, pero sé que estás en mi clase. –Dijo sonriendo-
Adam: Como no puedes saber su nombre si estáis en la misma clase...
Edu: Eso es porque no va nunca a clase –Dijo mientras se reían-
Evan: ¿Cuál es tu nombre?
Julie: Julie Watson.
Andrew: Bueno dejad de hacer estúpidas preguntas, tengo hambre –Dijo mirándola con cara de desaparece y tráenos la comida-
Julie: Si, enseguida vuelvo con vuestra comida –Dijo retirándose-
Cuando llegó a la cocina se apoyó en la pared y dio un largo suspiro.
Cocinero: ¿Estás bien Julie?
Julie: S-Si, solo estaba pensando en mis cosas –Dijo haciendo una breve sonrisa- Ten, la orden de la mesa 9.
Cocinero: Eso significa que ya vuelven a estar aquí los niños ricos.
Julie: ¿Por qué los llamas así?
Cocinero: Porque es lo que son, sus padres se lo pagan todo. Me apuesto a que no han trabajado en su vida –Dijo mientras seguía cocinando-
Julie llevó la orden a la mesa 9, donde los chicos conversaban alegremente entre ellos, a simple vista no parecían malos chicos.
Eiden: Por fin, tenía un hambre mortal –Dijo emocionado mientras le dejaba el plato delante-
Julie dejó todos los platos y el vino y se marchó sin decir nada.
Cuando los chicos terminaron de comer, se levantaron y se marcharon.
Julie: Ya se va –Dijo asomada a la puerta de la cocina-
Camarera: Toma Julie –Dijo entregándole un papel-
Julie: ¿Que es esto? –Dijo observando el papel donde había un número de teléfono-
Camarera: Me lo ha dado para ti uno de los chicos que se acaban de marchar. Él que ha pedido el número 18.
Julie: ¿Evan? –Dijo sin entender nada-
Cuando el turno de Julie acabó fue hacia casa. Al llegar sus padres estaban sentados en el salón con la mirada seria, se podía notar en el ambiente mucha tensión.
Julie: Mama, papa, ¿Qué pasa? –Dijo sentándose en una de las sillas- Me estáis preocupando. –Dijo mirando a sus padres-
Papa: Esto es muy difícil e indignante de decir. –Dijo con un tono de enfado en su voz-
Julie: ¿Que pasa?
Mama: Ya sabes los problemas que hemos tenido para pagar todas las cosas...
Julie: Lo sé, pero siempre hemos salido a delante...¿Qué es lo que pasa ahora? Puedo pedir un adelanto en el restaurante si os hace falta.
Papa: Mi jefe nos ha ofrecido un trato con el cual no tendremos que pagar nunca más la hipoteca y recibiré un ascenso...
Julie: ¡Pero papa, eso es genial! –Dijo sonriendo- ¿Y de que trata ese trato?
Mama: Ese es el problema...
Papa: Quieren que te cases con su hijo, Andrew Fort.
Julie: ¡¿Cómo?!
Papa: Pero no te preocupes, aunque le haya dicho que me lo pensaré, estamos decididos a negarnos a tal trato.
Mama: Tu eres lo más importante para nosotros Julie.
Al oír aquellas palabras Julie estaba en shock, le estaban ofreciendo casarse con el chico del que esta enamorada y ayudar a su familia. Parecía que todos los problemas se querían solucionar solos. Pero la verdadera cuestión era...¿Por qué ella? ¿Una chica simple y pobre con el heredero de las compañías Fort? Aquí había algo más oculto.