—Y el joven Hamilton ¿Te gusta? La mirada borracha de Rayan recayó. Parecía buscar en su cabeza la respuesta a la pregunta. —Me fastidia. Marlon sonrió ante lo obvio. —Un día está bien y al otro se molesta. A veces sonríe y… No sé por qué no lo hace seguido —Rayan sonrió abatido —Siempre busca pelear ¿No sé qué le pasa? Se enoja por todo y siempre soy yo el culpable. Rayan alzó el vaso de vidrio al aire. —Es fastidioso —repitió. —Sí, Zyrian también lo es. Son el uno para el otro. Rayan dejó caer el rostro sobre la barra sin poder tragar una sola gota más de licor. —Lo son —secunda Rayan —Por algo son… —¿Que cosa? Oye despierta. Marlon reposa su brazo en el reposabrazos sosteniendo su rostro en sus palmas. Se sentía inquieto esbozó una sonrisa ante el cosquilleo en su e

