Es muy breve el camino de la entrada de la residencia hasta mi hogar. Pero no son igual de breves mis pensamientos y disposiciones, estoy muy cansada, además de adolorida, no sólo de forma física. Mi agotamiento mayormente es mental y emocional. Es jodido entender que la persona a la que más has admirado en tu vida, que te ha comprendido, servido de abrigo, de aliciente, no es en lo absoluto lo que tu has creído durante toda tu vida que es... Me hace sentir insegura, sobre quién soy y específicamente quienes son las personas que han estado a mi alrededor desde mi nacimiento. Siento que durante toda mi vida he hecho juicios equivocados, pensaba que mi padre era el ogro de la situación, y según lo que intento dar a relucir, él se convirtió en un desgraciado, para mí, por lo que ocasionó mi

