Capítulo XXV

1894 Words

Nos encaminamos a casa, Reynaldo no ha parado de decirme que me calme... Suspiro una y otra vez al percibir todo el huracán que acaba de formarse en mi alma, si es que tenemos una, empiezo a pensar que no es cosa de todas las personas que habitamos en el mundo, si todos tuviéramos alma, a las personas no nos causarán dolores tan atroces. Si tan solo tomarán decisiones pensando en cómo vamos a hacer sentir a las personas que nos aman... Empiezo de forma brusca a entender mi destino, tengo muchas rutas que recorrer, por ende debo sacar fuerzas de donde no las tengo para poder sostenerme y poder con todo lo que va a encimarse para mí. Apenas llegamos a casa, me quedo un rato en el auto pensando como debo actuar, tomo la decisión de enfrentar a mi hermano, que digan lo que quieran de mí, o m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD