Me quedo callada por lo que siento que fue una eternidad luego de que este señor volviera a golpearme la nariz, él está gozando verme excesivamente asustada y amedrentada por sus golpes. —¿Vas a decirme quien diablos es que te mantiene o vas a seguir con cara de rata que va a ser asesinada por ser el azote de una casa de ricos?—espeta de forma agresiva, su gesto es de una persona psicópata. —Mi padre nos envía dinero para que paguemos nuestros gastos pero no viene a vernos, le juro que esa es la única verdad.—digo mientras siento el pánico cada vez más creciente. —¿A que se dedica tu padre en este momento, mi linda diosa?—me pregunta mientras pone sus manos en mi cabeza. —No lo sé señor.—respondo asustada. —¿Me estas tomando por tonto acaso? El dinero no llega mágicamente de el ci

