--- Narrado por Valentina Ruiz Después del evento, la ciudad parecía mía. Las luces titilaban desde los rascacielos como si aplaudieran mi decisión, mi poder… y al hombre que tenía a mi lado. Invité a la familia de Rodrigo a cenar en un restaurante elegante frente al río. Reservé el salón privado, decorado con rosas blancas, velas tenues y música suave de violín en vivo. Quería que se sintieran especiales. Quería que supieran que el hombre que criaron estaba ahora en la cima del mundo… conmigo. Doña Ramona no paraba de mirar los platos con admiración. —Esto parece de película, mija —me dijo—. Jamás me imaginé sentarme en una mesa como esta. —Usted merece mucho más —le respondí, tocándole la mano con ternura. Raquel estaba deslumbrada con la comida, y Emily, mi princesa, jugueteaba c

