La mañana no se termina y siguen llegando las sorpresas inesperadas, luego de sentirme que el mundo se me venía encima la señora Katia me llevó a una de las habitaciones que hay en esta mansión para que pudiéramos hablar con tranquilidad y de paso me ha traído un té para tranquilizarme y pensar las cosas con calma. No tengo nada que pensar, esto se está saliendo de las manos, no puedo ser la novia del mafioso y no puedo ser su esposa, trato de tranquilizarme y tomar la palabra de la señora Katia, ella me dijo que esperara hablar con él, ¡tengo que hablar con él! De un solo sorbo me tomo el té de manzanilla que la señora Katia insiste que tome, nerviosa veo de un lado a otro, esta habitación llena de lujos no me ayuda mucho, quiero un par de consejo de mi abue, esto no es una decisión fác

