Capítulo 39 —Una merienda inusual Narrador: Laila se levantó despacio de la cama, echando una última mirada a Bryan, quien seguía profundamente dormido, con una expresión serena en su rostro. La habitación, iluminada por la suave luz de la tarde, parecía envolverla en un aura cálida. Se sentía llena de energía, pero al mismo tiempo había una inquietud que no podía ignorar. Con un suspiro, decidió dar un par de vueltas por la casa. Caminó hacia el salón, admirando los pocos detalles que había añadido a la decoración: un par de cuadros, una planta en una esquina, la luz que entraba por la ventana. Era un espacio enorme, pero se sentía acogedor. Se acercó a la cocina, donde aún quedaban algunos vestigios del desayuno: platos desordenados y el aroma persistente del café. Se preguntó qué más

