Capítulo 29 —Entregándose al deseo Narrador: La noche estaba más fría de lo que recordaba cuando salió del bar, pero el aire fresco no había sido suficiente para calmar la mezcla de rabia y frustración que sentía. Laila caminó rápidamente, con las manos apretadas en los bolsillos, sin mirar atrás. No quería pensar en Bryan, en su estúpida propuesta, ni en la extraña sensación de rechazo que se había instalado en su pecho cuando lo dejó plantado. No tenía por qué sentirse así, era su decisión, y además, él no era lo que quería. No lo necesitaba. Cuando finalmente llegó a su edificio, lo último que esperaba encontrar era a Bryan sentado en el suelo, justo frente a la puerta de su apartamento. Se detuvo en seco, su corazón dio un vuelco mientras él levantaba la cabeza y la miraba. —¿Qué de

