Ana Vamos en camino a encontrarnos con Leonardo, padrino no vino todavía está un poco afectado por todo lo que sucedió. Acomodó mi rostro pegado a la ventana, quisiera llegar y de inmediato darle un tiro para acabar con todo esto. Tengo que fingir que me agrada ese sujeto solo tenerlo cerca, me da escalofríos y pensar que en algún momento pueda pasar por su mente cualquier pensamiento en que quiera tenerme para él, me hace recordar el pasado. —Estás muy pensativa Ana, ¿Estás segura que todavía quieres ir al encuentro con ese hombre? —me pregunta Lucas mirando me puede retrovisor. Le doy una sonrisa de tranquilidad, para que deje de preguntarme por lo mismo cada vez que nos dirigimos a donde Leonardo Santoro. —Sí, solamente que no sé que también puedo hacerlo. Nunca en mi vida llegué

