Abrí mis ojos, parpadeando ante el hombre que estaba frente a mí. Jay estaba vistiendo unos jeans y una camisa de mangas cortas que le quedaba estupendo, junto con una gorra de beisbol del equipo de nuestra ciudad. Pero en sus ojos había el mismo dolor que en los míos, él sabía que yo estaba enterada de su oscuro pasado, de la parte más oscura que nunca quiso que supiera. Ahora frente a mí, tenía al Jay Colton sin secretos, ni verdades ocultas, por primera vez en la vida, estaba desnudo ante mí. Mi loco corazón estaba latiendo fuerte y rápido, emocionado. —¿Qué haces aquí? —pregunté, tragando saliva porque sentía mi garganta seca. Él terminó de subir los escalones de la cabaña y se detuvo en la baranda frente a mi silla, la brisa estaba poniéndose cada vez más fuerte, pero a él no pa

