Este estaba luchando por respirar, mientras lo golpeaba, pero bien sabía yo que Jay era infalible cuando quería. Jean lo golpeó por atrás, aprovechando que estaba distraído con su amigo. Jay soltó a Pitt por fin y este se deslizó por el suelo mientras cogía aire, su rostro tan rojo como un tomate, tosía, escupiendo saliva y lloriqueando. Jean se dio cuenta de su error, palideció cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Era solo un chico y Jay un hombre muy grande, con la fuerza superior que daba terror cuando se enfurecía. Ni siquiera vi venir el golpe que le dio en el rostro, antes de que Jean cayera al suelo de culo, su nariz rápidamente chorreando sangre. Me moví impulsivamente, pero Britanny me tomó del brazo, deteniéndome. — No te metas nena —pidió, su borrachera evaporán

