Punto de vista de Amara Mientras camino por el palacio hacia la habitación de Liam, mi mente vuelve, inevitablemente, al caos de los últimos días. Nadie sabía, nadie entendía lo angustiada que estuve cuando me di cuenta de que Maya ya no llevaba su collar de rubí. Un escalofrío me recorrió al instante, llenándome de una ansiedad sofocante. Ese collar era lo único que suprimía a su loba. Ahora, su cuerpo comenzaba a liberar su aroma canino natural, como el de un lobo normal, aunque aún era tenue… pero pronto… su loba despertaría. Podría transformarse. Y lo peor de todo es que Maya descubriría la verdad: no era una Omega. Era una Alfa. La verdadera heredera de la familia Montenero. No puedo permitir que eso pase. No. Debo detenerlo a toda costa si quiero mantener mi vida y mi estatus no

