Punto de vista de Liam Todos los ojos están puestos en mí mientras subo los escalones del escenario, pero la atención apenas me molesta; mi mente está fija en la fila de manos extendidas frente a mí. Al principio, me preocupó cuando el presentador anunció esta actividad. No quiero avergonzar a Maya ni a Claire, especialmente porque apenas las conozco. Pero... No necesito más que un vistazo a la fila de manos para que mis ojos se detengan en una con absoluta certeza. Para mi sorpresa, no hay ni una pizca de duda, y mis pies se mueven sin que yo se lo pida. Silencioso en mi avance por el escenario, la multitud calla, observando con anticipación. Me detengo frente a esa mano. No por inseguridad ni por dudar de mi elección, sino porque me sorprende lo seguro que estoy. El viento silba con

