Narrador La sonrisa que Amara ha mantenido en su rostro durante todo el día comienza a pesarle. Cada gesto de cortesía, cada palabra medida con precisión, le resulta agotador. Ver a Maya en la capital la ha tomado por sorpresa, un golpe inesperado que descoloca por completo sus planes. Había trazado cada detalle con meticulosidad para asegurarse de que eso jamás ocurriera, y sin embargo, allí estaba ella, abrazada a Liam. Algo ha salido terriblemente mal. Mientras el último invitado se despide, Amara le dedica una inclinación de cabeza, manteniendo intacta su impecable fachada. —Gracias por el té, Amara —dice el noble con una sonrisa mientras la abraza con amabilidad—. Ha sido maravilloso. —Gracias, noble hombre —responde ella, mostrando la misma sonrisa encantadora—. Es un honor cont

