* —Bejejeje —rompe el silencio Billy con su balido. Miro el reloj: la una de la mañana. —Bejejeje. —Me cago en… —susurra Christian mientras se destapa. Tuerzo el gesto para no reírme; esto es divertidísimo. Billy se ha pasado toda la noche llorando. Christian abre la ventana con brusquedad. —¡Que te calles, joder! —grita, y lo hace tan alto que se le oye por todo el valle. Cierra la ventana tan fuerte que por poco se la carga. Vuelve a la cama y empieza a dar vueltas. —Bejejeje. Sonrío con la cara pegada a la almohada. —Cabra de los cojones —dice Christian en voz baja. —Bejejeje —resuena por toda la casa. Qué mal. ¿Cómo vamos a dormir así? —Bejejeje. —¡Se acabó! —exclama Christian , que se levanta de un salto y baja las escaleras como si fuera Hulk. Oigo que abre la puerta

