— Prepárate, ya llegamos. La voz de su esposo la sacó del pasado, debía dejar de repasar una y otra vez los sucesos que la trajeron hasta este punto. Al salir de la limusina, se sintió intimidada ante la estructura de tremenda mansión. Al entrar en el hall la esperaba un recibimiento algo excesivo, aproximadamente cuarenta empleados estaban acomodados en fila, con los chicos Hamilton por enfrente de todos. — Bienvenido amo — saludaron los sirvientes al unísono al ver a su jefe entrar con una guapa chica vestida de novia. — Escuchen. Esta mujer es mi nueva esposa, su nombre es Annya Lawrence, desde hoy ella también es su dueña y señora, sus órdenes son mis órdenes, así que no olviden tratarla como tal— anunció autocrático. — Entendido amo— respondieron inclinándose en reverencia.

