De regreso a esa mañana donde no quería levantarse, estaba muy cómoda en ese departamento de soltero que el ojiazul mantenía en secreto hasta de su propia hermana, reposaban desnudos, abrazados, con las piernas entrelazadas bajo las cálidas, suaves y almidonadas mantas, Annya sonrió al rememorar el hermoso recuerdo de su primera vez con Keith, después de aquello simplemente dejaron las inhibiciones y se dedicaron a darse amor, porque ella eso daba, se estaba enamorando de ese increíble niño, aunque contemplándolo dormir, no podía seguir viéndolo como un mocoso, tenía que aceptar que era todo un hombre. Antes tuvo relaciones sexuales y noviazgos comunes, cosa que nunca duraron porque sus estudios siempre fueron primero, esforzarse por ello era la única manera de estar cerca de sus padres y

