+EMMA+ Me desperté con una sensación extraña, como si hubiera dormido durante siglos. Mis párpados se sentían pesados, y mi cabeza, aún más. Todo a mi alrededor estaba difuso, como si la realidad no quisiera asentarse del todo. Parpadeé varias veces, tratando de aclarar la vista y recordar dónde estaba. "Gavrel..." murmuré, mi voz apenas audible. Mi boca estaba seca, y el sonido de mi propia voz me sorprendió; parecía salir de alguien más, no de mí. Esperé una respuesta, un murmullo, algo. Pero lo único que me respondió fue el silencio. Me senté en la cama, sintiendo un leve mareo al moverme. La habitación estaba oscura, las cortinas cerradas bloqueaban la luz del sol que sabía debía estar afuera. Me tomó un momento orientarme, y cuando lo hice, mi primer instinto fue buscarlo. —Gavrel

