+GAVREL+ Me encontraba en el apartamento, rodeado por las sombras de mis propios demonios, el olor del alcohol impregnando el aire. Me senté en el sofá de cuero n***o, un vaso de vodka en la mano, mirando el líquido transparente como si pudiera encontrar respuestas en su fondo. Mis pensamientos eran un torbellino, cada vez más oscuros y enredados. —Gavrel, ¿dónde está tu cabeza? —la voz de Anya me sacó de mi ensimismamiento. Entró en la sala con una mirada que podría helar el infierno. —¿Mi cabeza? —repetí, con una sonrisa torcida—. Está en el infierno, Anya, en el maldito infierno, donde siempre ha estado. Anya frunció el ceño, acercándose. Sus tacones resonaban en el suelo, un sonido que había aprendido a asociar con problemas. —No podemos permitirnos que te pierdas en el alcohol ah

