- Mierda – repite nuevamente Francisco antes de alejarse de mí como si tuviese alguna peste masivamente contagiosa o como si quemara. - Pregunto otra vez ¿qué está pasando? – levanto una ceja incrédula por el tono que está utilizando que acompañado de la postura rigida no me extraña que intimide a Fran como parece hacerlo. Claro, todo eso además del hecho que estamos hablando del jefe y que sería un grave error exponerse a un despido solo por un malentendido. - Solo estábamos hablando un poco – decido abogar por él, ya que entiendo que desde su punto de vista se puede tratar de un acoso hacia mí o algo por el estilo, incluso si escuchó parte de la conversación fácilmente puede deducirlo de esa manera. Demonios, la conversación, espero que solo haya llegado a escuchar la parte en la que

