Acepta toda protección Nancy entró al cuarto, me quedé mirándola y de inmediato le pregunté: — ¿Por qué no me dices con quien hablabas por teléfono? ¿A quién le comunicabas que me iba a México? — ¡A ver Nancy!, ¿qué me escondes?, ¿quién más sabe de mí? — le grité. Me respondió con una pregunta—: ¿De qué me hablas? — Te escuché cuando hablabas con alguien. Te escuchépor la ventana de este cuarto. En eso salieron del cuarto Oliver y Joshua, dejándonos a solas. Ella me miraba incómoda, buscando una respuesta, pero de imprevisto sonó su teléfono. — Dime, Jorge Luis. —mientras me miraba le decía— No sé, Jorge Luis. No tengo idea donde pueda estar María. Al sentir aquello, comencé a hacerle señas para que no dijera nada de mí, aunque ya lo había hecho. Finalizó la llamada, me

