No entiendo muy bien las razones pero de un momento a otro la empresa se convierte en una locura, la directora general se pasea por todos lados dando órdenes y casi gritando, algunos parecen irritados pero también parecen comprender la situación. Leonore me ha pedido que mantenga todo los papeles organizados acerca de los proyectos a desarrollo de la empresa, no me molesta hacerlo pero sinceramente es mi primer día y me sorprende un poco que estén dándome este tipo de confianza.
Soy la única pasante... supongo que es normal que me pongan ese tipo de trabajo.
Primer análisis preliminar: Una empresa desorganizada con empleados desorganizados.
No es que este criticando la forma en como hacen las cosas pero pienso que hay formas de liderar una empresa desde el inicio para que se convierta en una empresa exitosa a nivel nacional e internacional. En Dunkworth es nuestro principal propósito, después de todo mi padre es el próximo jefe de estado en los Países Bajos así que no podemos ser una empresa desorganizada y disfuncional.
En una empresa si no respetas a tu líder, desde ahí ya es un problema.
-¡Eliette prepara los documentos que te dije! – Stacy, la desarrolladora de programas me grita desde el otro lado de la sala.
Releo los documentos que me han encomendado para no terminar cometiendo un error, claramente no soy la clase mujer que comete errores pero prefiero checar.
-¡j***r que está llegando! – la directora Bullock sale hecha una bola de nervios. – ¡Todas a sus lugares y recuerden que somos una empresa seria! – me acerco a ella, le entrego el folder lleno de papeles y ella los revisa.
-¿Qué es esto? – pregunta. Abre el folder y lee de reojo la página principal. – No entiendo absolutamente nada de lo que dice aquí todos son códigos y frases. – la incredulidad de mi rostro parece molestarle. –Eliette eres nueva creo que no entenderías realmente lo que sucede en esta empresa. – resopla, pone una mano sobre mi hombro.
-Tiene razón, directora Bullock no entiendo muy bien la razón por la que esta empresa es considerablemente desorganizada. – las palabras salen de mi boca por si solas.
La expresión que aparece en el rostro de la directora Bullock es bastante parecida a la de una persona que acaba de ser golpeada por la realidad, abre la boca para decir algo pero no creo que sepa realmente como responder.
-¿A qué te refieres con desorganizada? – termina diciendo. Su mirada clara se ensombrece levemente, me mira de forma amenazante.
-No pienso en nada, lamento si la ofendí. – me disculpo pues no me propongo que me echen en el primer día.
-¿Qué son estos documentos? — pregunta otra vez, los vuelve a leer y niega.
– Esos son los documentos acerca de los programas a desarrollo, los documentos que le lleve hace unos minutos era solo una serie de ejemplos pero estos son más extensos y detallados. – le explico, ella parece comprenderlo y termina asintiendo.
-¿Cuánto llevas en mi empresa? – pregunta con desdén.
Observo el reloj en mi mano, si lo pone de esa manera y contando el tiempo que estuve en el baño.
-Seis horas, treinta minutos con treinta y cinco segundos. – explico, su rostro de incredulidad es más que evidente.
-¿Quién eres exactamente? – se acerca a mí, me mira de lado a lado inspeccionándome. —Eres rara Eliette, me gusta.
Antes de que pueda responderle, la mujer pasa la mirada por sobre mi hombro y parece palidecer. De hecho todas las miradas pasan de mí y dándome la vuelta para saber qué es lo que observan con tanta fascinación y sorpresa al mismo tiempo, escucho:
-Buenas tardes. — saludan con voz firme.
Por primera vez en mi vida me sorprendo al ver de quien se trata. La mirada azul grisáceo que en el último día han supuesto una gran atracción en mi vida se aparecen frente a mi, nuestras miradas se encuentran y el hombre parece satisfecho por mi cada de estupefacción. El hombre con él que casi tengo relaciones en un lugar público está frente a mi, observándome con todo menos discreción.
-¡Señor Románov, bienvenido a HS Technology! – la directora Bullock pasa de mi con rapidez hasta llegar hasta él.
Rápidamente se presentan, no le digo nada a Astaroth y este parece por un segundo molestarse por el hecho pero no dice absolutamente nada, se limita a responderle a la directora que parece más que interesada en tener toda su atención.
La presencia de Astaroth logra hacer que toda la sala se centre solo en él, es un hombre dominante y no precisamente en lo morboso, me refiero a que su presencia logra dominar completamente a los que están a su alredor. Escucho como saluda con una amabilidad que no le queda del todo.
Me limito a observarlo en silencio pero de la misma manera hago que lo note, me observa de reojo pero evita totalmente cualquier otro tipo de contacto. Sonrío levemente. No sé a qué estamos jugando. Lleva puesto un traje completo gris oscuro, corbata color vino y también lleva un pañuelo en el bolsillo que le da un toque bastante elegante. Todo él es un completo monumento que se puede admirar a fino detalle. Es un hombre bastante atractivo a decir verdad, es totalmente mi tipo.
Eliette...
¡Que es exactamente lo que estás pensando!
Decido ignorar mis pensamientos y concentrarme en el resto de tareas que se me han encomendado. Algo que no sucede porque termino recordando el día anterior en el que estaba rogándole porque me tomara.
¿Por qué las drogas tienen que ser tan malas?
No es que esté reprochándome o golpeándome el pecho de arrepentimiento pero estoy segura que de esa forma no es como una señorita debe comportarse, Astaroth seguramente piensa que soy una chica fácil. No lo soy en ningún sentido y cuando me conozco como todos los hombres que se han acercado a mi terminara alejándose.
Mi vida también tiene algunos errores.
-Señor Románov por favor pasemos a mi oficina. — levantó la mirada para verle y para mi sorpresa me está viendo.
La directora lo guía hasta su oficina, ahora entiendo las razones de su histeria y deseo por verse hermosa, es una mujer bastante bella pero realmente espero que trate de darle una buena impresión a Astaroth y estoy segura que lo logrará. No es que moleste pero no puedo dejar de pensar en que Astaroth no está aquí por mera coincidencia.
¿Cómo es que Astaroth está interesado en HS?
Estoy en un porciento seguro que Astaroth Románov no está aquí exactamente por su interés en la empresa, la verdadera pregunta es que está haciendo este hombre aquí, hoy por la mañana que hablamos no comento absolutamente nada acerca de aparecerse por aquí sobre todo cuando según él me presentaría a trabajar en su empresa.
¿Es por qué rechace su invitación para el almuerzo? Termino diciéndome que estaría cerca, ahora veo a lo que se refería.
Me siento tras un pequeño escritorio que se me ha asignado mientras espero indicaciones de lo que realmente hare dentro de esta empresa, no me importa ningún tipo de tarea sé que soy eficiente en todas las aéreas pero realmente no me esperaba que mi primer día estuviera lleno de cosas que no deberían de ser, la mala organización de esta empresa puede generar pérdidas y puedo decir que estaré muy sorprendida si alguien como Astaroth invierte en esta compañía. La directora dijo que era un posible inversor pero por lo que he leído del presidente Románov, es bastante crítico.
Mi móvil comienza a timbrar anunciándome un nuevo mensaje. Al leer el nombre no puedo sino sonreír, si, decidí registrar su número como Stalker.
"Un auto la espera en la esquina, comeremos juntos espéreme ahí en treinta minutos."
A medida leo el mensaje me divierto, este hombre realmente es persistente. En treinta minutos, este hombre definitivamente no está aquí porque tenga interés en esta empresa.
"Como he dicho, tengo un almuerzo con mi amigo. Por favor escuche a mi nueva jefa atentamente, no me gustaría pensar que es usted un hombre con poca ética y profesionalismo."
Envío el texto y continuo leyendo algunos papeles que Pearl me ha dado. Pearl es una mujer bastante inteligente pero no creo que su talento sea explotado correctamente.
Un nuevo mensaje llega. Resoplo. No piensa concentrarse.
"Le informo que su "nueva jefa" está en el baño, ¿tengo que decir quien realmente es poco profesional? Soy presidente de una gran compañía, recuérdelo. En el auto, treinta minutos."
Me divierto leyendo el mensaje pero lo ignoro.
-¿Qué es tan divertido? – pregunta Pearl.
Se sienta a mi lado con una enorme taza con café, a esta hora tomaría de todo menos café. Trata de ojear mis mensajes pero se bloquea inmediatamente.
-Ya veo, se trata de un pretendiente. – niego con una sonrisa.
Más bien un hombre que no acepta un no por respuesta.
-No es nada, solo un tipo que realmente me cuesta entender. – ella me mira con intriga, me ofrece de su café pero niego. El café no es necesariamente mi favorito.
-Por cierto, me has sorprendido por cómo le has hablado a Jamie. Ella es la representante de la empresa, realmente quien la fundo fue su hermano menor pero falleció a causa de una enfermedad, Jamie no es precisamente la persona más entregada a su trabajo pero esta tratando. – le da un trago a su café y niega con desgana. –Jack era un buen chico, tenía un sueño y confió en nosotros pero es difícil encontrar inversores, si te soy sincera preferiría encontrar otro trabajo pero no quiero dejar a las demás. – suspira.
Lo que escucho me sorprende, no tenía ni la menor idea de que algo como eso sucediese. Seguramente ha sido difícil para Jamie Bullock encargarse de la empresa, ahora comprendo porque es tan despistada.
-Espero que por lo menos pueda convencer al señor Románov de invertir en nosotros, no necesitamos mucho pero si una empresa como RDC invierte en nosotros tendremos asegurados muchos proyectos. – la escucho sin decir nada, así que realmente esta empresa está casi en bancarrota. –Me pregunto cómo es que Jamie pudo agarrar un hueso tan duro como Románov, conociendo a Jamie seguramente no lo dejara en paz. – niega con cierto desdén.
Mi móvil vuelve a timbrar. Estando segura de quien es el texto ignoro el teléfono. Pearl vuelve a verlo.
-¿No contestas? – pregunta señalando el móvil que suena nuevamente. – Un pretendiente bastante persistente. – dice, demasiado a decir verdad y no es un pretendiente.
-Seguramente es de la compañía telefónica, últimamente son bastante persistentes. – vuelve a timbrar y termino agarrándolo.
Mi sorpresa es más grande al darme cuenta que son mensajes de Grayson, me dice que le han cargado de trabajo y que no podrá ir a casa para almorzar, me dice que nos veamos en la cena y que puedo quedarme en su casa a lo que me encanto con la idea y le respondo que acepto totalmente. Un nuevo mensaje llega.
"Ahora está libre para el almuerzo, la espero en el auto."
Mi boca se abre con la sorpresa marcada en mi rostro, ¿acaso ha llenado de trabajo a Gray solo para almorzar conmigo? Este hombre, quien piensa realmente que es.
-Entonces señor Románov espero su llamada. – escucho a la directora hablar.
Vuelvo la mirada y ambos vienen saliendo de la oficina, Astaroth rápidamente parece buscarme con la mirada y cuando me encuentra frunce el ceño. Saca su móvil y en segundos me cae otro mensaje.
"No me haga pedirle que salga en frente de su nueva jefa."
Ignoro su mensaje y decido ignorarlo totalmente a él. Si se atreve a venir hasta aquí realmente me sorprenderé y quizás pueda dejar que almuerce conmigo. Me concentro nuevamente en los papeles.
-Señorita Diamantis. – escucho que me llama tan fuerte y claro cómo se puede.
Me hago la desentendida, un codazo de Pearl a mi lado me hace terminar levantando la vista. Astaroth me observa desde el otro lado con una sonrisa de satisfacción que me está indicando que terminara logrando lo que quiere.
-Señor Románov, ¿en qué puedo ayudarlo? – le sonrío de la misma forma.
-Me ha prometido un almuerzo, ¿nos vamos? – la chulería en su voz me puede. – Mi auto está afuera, he hablado con su jefa y está totalmente de acuerdo en que pueda llevármela, después de todo usted es mi pasante. – dice con una sonrisa de satisfacción que de verdad, es increíble.
-Eliette por que no me has dicho que también eres pasante en RDC, con razón eres una chica tan lista. Astaroth me ha contado todo. — la directora lo dice con un tono de voz que realmente no es para nada feliz.
¿Le llama por su nombre? Vaya que si ha logrado captar su atención.
-¿Es así? – pregunto. Me pongo de pie, su mirada azul me repasa.
Termino sonriéndole, no pienso armar un numerito aquí frente a mi nueva jefa y mis compañeros de trabajo. Astaroth en este momento es la viva imagen de la satisfacción.
La mirada de todos está sobre nosotros, camino en dirección a él y con una sonrisa convincente le pido que salgamos de ahí. Astaroth camina a mi lado, de reojo puedo ver su sonrisa y aunque es una sonrisa bastante bonita, prefiero guardar silencio y no decirle nada.
-Si tiene algo que decir, dígalo. — espeta con cierta emoción.
-Pienso que tiene una sonrisa bastante sexy. – lo que le digo hace que se quede parado por unos segundos. –Y ese traje, le sienta completamente bien, es usted un hombre bastante atractivo, señor Románov. –
Sin decirle absolutamente nada, salgo de la empresa dejándolo atrás. Tal como lo ha dicho su auto está en la esquina, camino hasta allí y en menos de un segundo lo tengo al lado, mi sorpresa más grande es cuando me agarra de la cintura y sin decir media palabra me empuja haciendo que tome al auto.
-Esto es bastante cliché. – sonrío.
-Y lo será más.