Capítulo 6

2148 Words
Rebekah me ha preparado un café, panecillos de avena y fruta para el desayuno. Me devoro todo porque justo hoy tengo mucha hambre, la pobre mujer me mira con preocupación y al mismo tiempo no deja de reñir a Maksim culpándolo por lo que sucedió ayer. Maksim se disculpa en repetidas ocasiones aunque le he dicho mil veces que no tiene la culpa de lo sucedido. Los dos estaban muy preocupados pero he podido lidiar con la situación correctamente así que no le he dado largas. Ayer fue una noche difícil y por primera vez en mi vida me encontré un tanto descompuesta sin saber qué hacer. No recuerdo lo que sucedió después de que Maksim me metiera en el coche, lo que si sé es que me quede dormida sintiéndome una completa y caliente gelatina. No sé si eso es posible pero aun así, eso es lo que sentía en el momento. Según lo que me explico Maksim es que me llevo hasta mi habitación, Rebekah me cambio la ropa y me acomodo en la cama. No desperté para nada sino hasta hace una hora y es porque tengo que presentarme en HS Tech. Me he inspeccionado a cuerpo completo y no muestro ningún tipo de efecto secundario. Gray needs ha escrito, llamado e incluso enviado señales de humo pero le he dicho que estoy bien. Me ha dicho que si quiero denunciar a Viktor no hay problema, su madre me ha invitado a casa y por primera vez Gray me invita a ir. La culpa está matándolo. -Almorzaré con Gray, lo que significa que usaré el coche. — aviso, Maksim no dice nada pero me mira con desaprobación. -¿No debería de tomarse el día libre? – pregunta Rebekah. La mujer parece más preocupada, Gray no me hará nada. -Estoy bien, el problema con las drogas es que te hacen estragos pero todo es momentáneo si sabes controlarlo. – Maksim me mira con desconcierto. Sigue molesto por lo de ayer pero me no me dice nada. Le doy un último trago a mi café y me levanto para terminar de recoger mis cosas e irme inmediatamente. -Deberíamos de ir al hospital. – insiste el hombre pero vuelvo a negar. -No se preocupen estoy bien no pasara nada, ya he comido y me siento bien. – recojo mi mochila y el móvil. Ninguno de los dos me ve con confianza. –Maksim puedes acompañarme hoy si eso te hace sentir mejor. – entrecierra los ojos. — La madre de Gray finalmente me ha invitado, no lo ignoraré. -Pensaba acompañarla de todas maneras. – me quita la mochila y sale de la cocina a grandes pisadas. –Y si veo a ese chico voy a matarlo. – advierte. Me rio por su insistencia. Maksim está bastante molesto por lo sucedido y me ha prometido que si Viktor se cruza en su camino no promete dejarlo vivo. Tremenda trampa que me puso ese rubio y claramente no lo dejare pasar tan fácilmente porque si me lo hizo a mí, no puedo asegurar que no se lo hiciera a alguien más. En mi caso pude sentir el sabor y reaccione con lógica. Me rio con lo último, no hice precisamente uso de la lógica cuando le pedí a Astaroth ese tipo de cosas en el baño. Esa mala actuación es parte de lo que no le perdonare a Viktor. Lo que sucedido no tenía que haber sucedido porque tengo el presentimiento que algo malo traerá. A pesar de ser así, creo que me gusto un poco la forma en que ese tipo me besaba, tampoco es que comenzaré a negar que fue horrible o a lloriquear, sinceramente fue agradable. Llegamos a HS Tech. Maksim me dice que estará cerca por si necesito algo de él pero le advierto que no quiero que parezca un sospechoso, ya de por si el auto parece sospechoso y tenerlo a el vestido de n***o no ayuda mucho. Mi vestimenta es más decente, dentro de los requisitos para hacer pasantías necesitamos estar debidamente uniformados; este consiste solo en una camisa formal con el logo de la universidad y con el nombre de la facultad escrito bajo el escudo, un pantalón de mezclilla n***o y zapatos a elección, me he decidido por unos botines. Entro al edificio de HS Tech. No es un edificio majestuoso, más que nada es solo un piso dedicado a la empresa y un rotulo en la esquina que pone el nombre. Me presento con la recepcionista que feliz me lleva hasta la oficina de Recursos Humanos donde me dirán en que área comenzare trabajando. Esta es mi oportunidad para analizar el lugar y decidirme si invertir en ello o dejarlo pasar. La chica me presenta con el grupo de trabajo que solo son cuatro mujeres un poco mayores que yo, pero las cuatro son muy amables conmigo. Me explican que el trabajo que están haciendo por el momento es poco, se encargan de desarrollar algunos juegos para pc y aplicaciones para dispositivos móviles y luego venden a otras empresas. Eso ya lo sabía, como he dicho, he estudiado a fondo esta empresa y pienso que con una buena inyección de dinero pueda comenzar a producir en un gran porcentaje. Parte de la mañana tengo que leer varios documentos, me dicen que primero tengo que conocer más los inicios de la empresa y los proyectos en los que se involucra. Me sumerjo entre tantos papeles y los estudio con detenimiento. Mi móvil comienza timbrar y al ser un número desconocido lo ignoro, sin embargo vuelve a insistir así que termino contestando. Se hace un silencio. -¿Está bien? – pregunta tras unos segundos. Frunzo el ceño. Interesante. De todas las personas en la tierra. Me muerdo el labio evitando sonreír, no es que me alegre escucharlo pero de alguna manera sé que me cobrara lo que sucedió ayer. Este hombre no me conviene. El recuerdo del día anterior me viene a la cabeza y soy incapaz de no sonreír, mi posición era un tanto u decente pero me alegro saber que a pesar de mostrar esa actitud fría es un buen hombre. Sexy y bueno. -Lo estoy. — respondo. — Cómo tiene mi número de teléfono? – se hace un silencio otra vez. -¿En dónde está? – cambia el tema. Estoy segura que me ha investigado, la pregunta es por qué. -Estoy en HS se lo había dicho, mi pregunta es, señor Románov ¿Cómo tiene mi número de teléfono? – no me esperaba escuchar de él tan pronto, sé que debería de disculparme pero en este momento no me gustaría hacerlo. -Usted me lo dio ayer. ¿Por qué no quiere trabajar en mi empresa? – insiste con lo mismo y de verdad que quiero reír. Estaba un poco drogada pero no tonta. -Ya se lo he dicho esta empresa tiene potencial. – creo que gruñe pero no estoy segura. -¿Por qué HS Technology? -– dice de mala gana. Me siento en una de las sillas y espero que continúe hablando, sé que tengo que disculparme por lo de ayer así que lo diré. -Señor Románov lo de ayer fue... — me interrumpe apresurándose. -¿Un error? – pregunta con pesadez. –Claro que fue un error, espero que no se vuelva a repetir. – me dan ganas de reír. -Iba a decir que fue un accidente pero que agradezco su ayuda, si usted desea que no se repita está bien. Me han gustado sus besos pero tomare en consideración lo que acaba de decir. – le digo con total honestidad. Se hace un silencio otra vez, lo mate. -¡Eliette ven aquí, necesito que leas estos documentos! – escucho que me llaman. -Un placer hablar con usted, señor Románov. Tengo que irme. – sin esperar su respuesta cuelgo y de inmediato voy hacia Leonore que es sub directora en Recursos Humanos. El resto de la mañana termino revisando más papeles, me explican un par de cosas y soy consciente que la mayoría de trabajadores son mujeres. No vuelvo a recibir otra llamada de Astaroth, es un hombre bastante difícil de descifrar pero me pregunto cuál es su insistencia en que trabaje en su empresa. A parte de su empresa ayer corroboré que si es un hombre que tiene mucho para ofrecer. -Eliette... ¿puedes hacerme un favor? – pregunta una de las chicas llamada Pearl. -Por supuesto, ¿Qué necesitas? – se levanta de su escritorio, su gesto agobiado me permite saber que no está teniendo una buena mañana. -La jefa necesita estos papeles, ¿podrías llevárselos? – me entrega dos folders apresurada. – Tengo que ir a la oficina de desarrollo y la señora me está pidiendo unos documentos urgentes, ¿cree que tengo todo su tiempo? Solo porque ella no le pone empeño a su trabajo piensa que todos somos iguales, agh, solo porque encontrar un buen trabajo es difícil. – gruñe dándose la vuelta para salir corriendo por el otro lado. -¡¿No sé dónde está la oficina?! – le digo pero se ha ido. Resoplo. Según me he dado cuenta la señora Bullock no es exactamente como la describen los medios de comunicación, no puedo juzgarla antes de presentarme con ella formalmente pero aun asi me reservare cualquier tipo de comentario. Al ser un edificio pequeño encuentro rápidamente su oficina. Me acerco y toco la puerta. Escucho como grita un "Adelante" con total histeria. Entro y la miro caminando de un lado a otro con un espejo y un lápiz labial. Es una mujer joven, treinta años a lo mucho, estatura promedio, rubia, tez blanca y ojos claros. Es bonita. -Señora Bullock los documentos que solicito. – le digo con la calma plasmada en mi rostro y voz. Me vuelve a ver. -¿Cuál prefieres? ¿Este color o este? – me muestra dos tonos de rojos que me parecen idénticos. Le señalo el izquierdo. – Perfecto. Por eso me gusta tener solo chicas trabajando conmigo, siempre saben cómo ayudarme. – ¿Cómo te llamas? – pregunta dándose cuenta de lo que solo ella sabe. -Eliette Diamantis, pasante en el área de desarrollo cooperativo e industrial. – estrecho la mano pero la rechaza, llega hasta mí y me da un abrazo. El acto me sorprende, un poco más bajita que yo, soy un espécimen de metro setenta y dos, puedo considerarme un pitufo. No es que me moleste. -Bienvenida, puedes decirme Jamie o como tú quieras aquí todos somos amigos y nos llevamos bien. Tira esos papeles en mi escritorio porque ahorita tengo que arreglarme este cabello que decidí lavarme. Pero claro, no me imaginaba que hoy me llovería una oferta cómo estás y tan de la nada. – se va corriendo hasta lo que supongo es el baño. Dejo los documentos sobre el escritorio. -¿Necesita algo más? – pregunto antes de salir. -¡Si no tienes un vestido precioso que se ajuste a mis cuervas no me sirves de nada! – grita desde el baño. – ¡Tendré visita sobre un posible inversor así que no quiero interrupciones de ningún tipo! ¡Hazlo saber a todos! – grita todavía más histérica y emocionada. – ¡Oh, no, Eliette espera! ¡Dile a los demás que pueden ir a almorzar y regresar cerca de las cuatro. – sale peinándose el cabello. -¡Por supuesto! – es lo único que le digo antes de salir. La hora me pinta bien, podré ir a la casa de Gray y regresar por la tarde. Un posible inversor, me pregunto quién será la persona que quiera invertir en HS Technology, ahora que estoy adentro puedo decir que es una empresa prometedora pero tiene sus pros y contras, quizás sería buena idea fusionarla con otra empresa pero no puedo asegurar nada. Mi móvil me anuncia un nuevo mensaje, lo leo desde la barra de notificaciones y sonrío. "Prometió compensar lo sucedido, ¿almuerza conmigo? – A.R" Mi respuesta es corta, aprovecho a escribirle a Gray para decirle que estaré ahí puntual y que cualquier cambio de planes me las pagara. "Almorzare en casa de Grayson, su nuevo pasante así que será la próxima vez. E. D" La respuesta no se hace esperar. "Almorzaremos, mediodía. Es una orden." ¿Está bromeando? Decido ignorar su mensaje. Otro mensaje llega. "No bromeo. Mediodía estaré cerca." Le respondo. "No quiero. Adiós." Por alguna razón y aunque no lo conozco del todo puedo decir que mi último mensaje lo enojara. Espero que al punto de no insistir porque no quiero faltar a mi almuerzo con la madre de Grayson, llevo deseando conocerla por más de cuatro meses pero por alguna razón Gray no me ha dejado. Le diré a Astaroth que cenemos, con eso espero compensar lo que sucedió.
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