Un tiempo después, Alessia ya se había establecido y no había vuelta atrás. Pasaban los días, las semanas y los meses, en un abrir y cerrar de ojos ya habían transcurrido tres meses, Alessia ya tenía una marcada figura de embarazo eran seis meses y medio, una figura ovalada empezada a marcar su cuerpo y una sensación de maternidad, no entendía de donde venia todo esto, pero eso mismo era lo que la mantenía alegre, feliz, se mantenía ocupada, aprendiendo sobre maternidad, leyendo libros, viendo documentales, se sentía asustada, pero a la vez feliz de tener pronto a su bebé entre sus brazos. Aquellos días eran muy movidos en Mérida, la empresa se encontraba en momentos muy tensos, había una pequeña disputa por la toma de las decisiones, Julián por un lado don Alessandro por el otro. Los e

