Alessia llegó primero junto a su abogada, antes que la mismísima ambulancia, rápidamente preguntaron por los jóvenes del accidente, pero aún no arribaba hasta el lugar la ambulancia, la pobre mujer era un saco de pensamientos y nerviosismo, solo deseaba que no fuera algo tan grave, no se perdonaría que por su culpa algo les sucediera. A la distancia, empezaba a escucharse una sirena acercándose, poco a poco, cuadra a cuadra, los camilleros y enfermeros se preparaban para recibir a los dos jóvenes del accidente, ya habían sido alertados por radio que estaban próximos a llegar. Alessia se mantenía a un lado llorando y muy nerviosa por lo que podría ver. La ambulancia entró a toda prisa por parte delantera de la emergencia, rápido bajaron los paramédicos y abrieron las puertas traseras de l

