Alessia sabía que debía esforzarse para que su padre creyera en su palabra, pues si Julián le contó lo ocurrido, seguramente creería más en su palabra por la confusa situación. — Yo sé que esto es muy confuso y vas a pensar que miento, pero debes creerme, él es quien no quiere aceptar, pero sí, es cierto, estoy embarazada papá. Perdón, no sabía cómo decirte esto. —Todo esto la tomó por sorpresa, Alessia esperaba sorprender a su padre, pero no esperaba sorprenderse ella. Con la mirada baja, sin poder mirar a sus padres fijamente, se le notaba incómoda y triste a la vez, rápidamente, tomó un sorbo de agua y dejó a un lado el plato con aquella deliciosa cena sin terminar, tartamudeaba al intentar expresarse, no conseguía ni las palabras adecuadas para hablar. A todo esto, Doña Leticia solo

