Alessia no podía apartar la mirada del pequeño y sonrojado rostro de su bebé. — Felicidades Alessia, es un sano y hermoso varón. ¿Cómo se llamará? —Preguntó el doctor Patrick, estaba totalmente feliz porque Alessia no necesitó más que motivación para tener a su hijo, se había comportado de una manera muy valiente. — Se llamará Mateo Alessandro, como su abuelo. Gracias doctor, gracias por ayudarme a mí y a mi pequeño Mateo. —Respondió Alessia, con una gran sonrisa en el rostro, estaba plenamente feliz de tener a su hijo con ella, nunca había sentido ese sentimiento que ahora le acompañaba, no había dolor, ni sufrimiento que opacara esa linda sensación junto a su bebé. Las enfermeras iban a trasladar a Alessia y al bebé a otra área, donde estaría bajo monitoreo toda la n

