—En época de clases normales no habría sido problemático que se ausentara algunas semanas —dijo el director O’Neill, alargándome guías de trabajo—. Pero escogieron un muy mal momento para interrumpir su asistencia. Espero que pueda ponerse al día fácilmente. Asentí, sintiéndome cansada con sólo pensar en lo mucho que tendría que hacer durante las semanas próximas. —Yo también lo espero —respondí con una sonrisa a penas visible. —Cualquier cosa que necesite, no dude en pedirlo, ¿está bien? —dijo afable, sonriéndome paternalmente—. Entiendo que es poco tiempo para repasar todo lo visto, pero lamentablemente sólo tenemos un mes para terminar de calificar. —No se preocupe, me conseguí algunos apuntes y tengo un buen apoyo. Le avisaré cualquier cosa, de todas maneras. —Le eché una mirada r

