NARRADOR OMNISCIENTE: Enrico cerró la puerta del anexo con un último vistazo hacia Allysel, asegurándose de que no intentara salir. No necesitó poner seguro; la forma en que ella lo miró cuando él le dio la fría orden de parecer un objeto más del anexo, le dijo que no haría nada estupido. Luego se volteó y caminó hacia el pasillo principal. Su paso era firme, silencioso, contenido… como un depredador que sabe exactamente lo que va a hacer. Enrico siempre imponía, pero esa noche tenía una presencia más oscura que de costumbre. Vestía una camisa negra de vestir, ceñida al torso, mangas arremangadas hasta los antebrazos fuertes y marcados, y un chaleco gris oscuro que acentuaba aún más su estructura amplia y poderosa. Su cabello engominado hacia atrás, la sombra oscura de una barba de un

