Nicolas El sol de la mañana apenas comenzaba a calentar el césped del campo cuando llegué al vestidor, el aire olía a sudor, determinación y competencia, algunos jugadores ya estaban calentando, otros bromeaban entre ellos, y yo… intentaba poner orden en el caos que se había instalado en mi cabeza desde que Melissa se fue. Su ausencia pesaba, pero no en forma de tristeza desesperada, sino como una calma rota, como si me faltara algo que me hacía respirar mejor, sonreír más fácil, concentrarme con más claridad. Melissa me había devuelto un poco de mí y ahora que no estaba, tenía que aprender a sostenerme sin ella… por ahora. Respiré hondo y me até las zapatillas, hoy era el primer día real, el primer entrenamiento oficial como quarterback de los Broncos, no como suplente, no como promes

