**JULIAN** Tomé un desvío hacia su casa casi sin pensarlo. No sabía si estaría allí, pero tenía que intentarlo. Cada kilómetro que recorría me acercaba más a ella y aumentaba la ansiedad que sentía en el pecho. ¿Y si no quería verme? ¿Y si ya sabía todo y estaba furiosa conmigo por no haber hecho nada al respecto? La idea me aterrorizaba, pero no había marcha atrás. Cuando llegué, estacioné frente a su casa y apagué el motor. Me quedé sentado unos minutos, mirando la puerta como si fuera un portal hacia algo desconocido y peligroso. Respiré hondo varias veces, intentando calmarme, pero mi corazón seguía latiendo con fuerza. Finalmente, reuní el valor suficiente para salir del auto y caminar hacia la entrada. Toqué el timbre y esperé. Cada segundo se sintió eterno hasta que la puerta se

