**ELARA** Esa noche apenas pude dormir. Me revolví en la cama una y otra vez, pensando en Erick y su hija, en dónde estarían ahora y si estarían bien. Me pregunté si pensarían en mí o si ya me habrían olvidado por completo. Al final, decidí que no podía quedarme atrapada en ese dolor para siempre. La vida seguía adelante, aunque doliera admitirlo. Pero esa muñeca… esa muñeca seguiría siendo un recordatorio de lo mucho que había querido ser parte de sus vidas y lo rápido que todo se había desvanecido. Quizá algún día encuentre a alguien a quien regalarle esa muñeca. Alguien que necesite ese pedacito de amor que quedó atrapado en ella cuando la elegí con tanto cariño. Pero por ahora se queda aquí, conmigo, como un testigo silencioso de lo que pudo haber sido y nunca fue. Al llegar a casa

