Miro la hora en mi teléfono una vez más, comenzando a cansarme de tanto esperar a Sergio. A la hora del almuerzo me propuso que fuésemos a ver una película, estamos iniciando el dichoso mes de los enamorados y mi mejor amigo es un gran fanático de estas celebridades, por lo que, desde que inicia el mes, suele obligarme a ver películas llenas de romance a su lado, ya sea en casa o en el cine. Dejo salir lentamente la respiración mientras me dedico a ver a mi alrededor, a donde sea que mire, puedo ver corazones y cupidos decorando el lugar, parejas tomadas de la mano dedicándose pequeñas sonrisas a la vez que comparten algodones de azúcar o una que otra bebida. Admito que al ver esas escenitas hacen que mi estómago se revuelva de la rabia; probablemente justo ahora estaría así con Feli

