Cuando decidí contarle a mis padres que mi relación con Maximiliano había llegado a su fin nunca esperé esta reacción por parte de ellos. Suspiro agobiada e ignoro el hecho de que me siento tan incomprendida por ellos. —Maximiliano es el hombre perfecto, Molly —mamá se lamenta entre sollozos—. Debes volver a conquistarlo, no puedes dejarlo ir tan fácil —ruedo los ojos y niego con la cabeza de inmediato. —Max ya no quiere estar conmigo, mamá —le recuerdo—, y si te soy sincera, yo tampoco quiero estar con él. —Molly, esto es inaceptable —reprocha mi padre, colocándose de pie y cruzando los brazos a la altura de su pecho—, se suponía que tu relación con Maximiliano era estable, yo pensé que se casarían en algún momento y que me darían nietos. Es un buen hombre, hija, debes recuperarlo.

