—¡Papá me dijo que son novios! —los pequeños brazos de Isabella me estrujan con fuerza, lo que me hace sonreír. Me inclino y la aprieto a mi pecho, permitiendo que aquella alegría que embargaba a mi pequeña, se transmitiera a mí también—, me da tanto gusto que seas mi nueva mamá, Molly —susurra, conteniendo un sollozo—, prométeme que esta vez, no te alejarás de nosotros. —Cielo —Luciano intercede, tomando a su hija en sus brazos—, recuerda que Molly jamás se alejó de nosotros, fui yo quien la alejó. —No me iré a ningún lado, Isa —le aseguro a la pequeña para que ella tenga esa tranquilidad, Él me dedica una pequeña sonrisa, mientras extiende una mano para tomar la mía, la cual tomo enseguida, uniéndome en su aquel abrazo. —Las dos mujeres de mi vida —dice al presionar sus labios contr

