—¿A dónde dices que te llevará hoy? —pregunta Cata a mi lado mientras termina por peinarme el cabello—. Aún no puedo creer que Luciano sea nuestro jefe… ¡es una locura, Molly! Me río junto a Cata, porque también me parece una locura lo que Luciano me confesó en nuestra última cita en el spa. Incluso me siento como dentro de una película, de esas comedias románticas donde la chica normal termina casada con un multimillonario, solo que yo aún ni siquiera soy la novia de Luciano. —Pues es una sorpresa, así que no lo sé —me encojo de hombros y le dedico una sonrisa a mi amiga, a la vez que tomo una bolsa negra que combine con mi ropa—, ya estamos en Diciembre, lo que significa que hoy debemos decidir lo que haremos. —Yo creo que está más que claro cuál será esa decisión, amiga —indica Cata

